Welcome to my blog :)

rss

martes, 13 de julio de 2010



INTRODUCCION


Esta nueva entrada que realice, es para darles a conocer un poco de mis gustos, como lo es la moda. A mi, me encanta verme bien y sentirme bien, estar con la ropa y mis accesorios que mas me gustan y con los cuales me siento cómoda.

Por este motivo, decidí enterarme de cómo era la moda en los años de 1810, ya que por este tiempo ocurrió la independencia de Colombia, y como una conmemoración que quiero hacerle al bicentenario, escogí el tema de la moda, la cual es algo muy importante de cada época y siempre marca una gran diferencia en el tiempo.

Por ultimo, quiero decir que todos nosotros debemos tener muy en cuenta los 200 años de nuestra independencia, y celebrar la alegría junto con nuestra patria, tratando de volver al pasado e ir a esa época, y disfrutar cada goce de sentir y tener nuestra independencia.


LA MODA EN 1810


Las costumbres y los gustos, la manera de vestir y de peinarse, las joyas y objetos de uso personal trazan un vivo perfil de las mujeres colombianas de comienzos del siglo XIX.Durante la Independencia, el ajuar de las mujeres privilegiadas se orientó a disfrutar los bienes materiales, en un marco de contradictoria ostentación. Fue determinante el hecho de vivir cerca de una ciudad importante como Bogotá, centro urbano distante, pero al que llegaba la información procedente de las metrópolis mundiales. En términos de la moda, la revolución de la independencia cambió los puntos de referencia. Se pasó de importar modelos de Madrid y Cádiz a estar pendientes de los cambios que se daban en París o Londres. Pese a su ubicación montañosa, Bogotá se afilió a los vínculos de comercio que mantenía la región, a través de permanentes intercambios de ropa, zapatos, botones y materias primas.
La moda tras la revolución y la ruptura con el antiguo régimen es menos ostentosa, los colores son claros, el corte típico de los vestidos es el llamado corte princesa, debajo del busto. En cuanto al calzado, los zapatos de la dama suelen ser de tela, hechos a mano y en algunos casos, llevan uno que otro bordado.

En relación con el peinado, se estilaba el rodete, sostenido con una peineta, dejando caer algunos bucles al costado de ambas mejillas.

Los colores, al igual que estilo, denotan cierta sobriedad en relación con el barroco. El neoclásico, si bien es inmediatamente anterior a la Revolución, se caracteriza por ser un estilo menos ostentoso y rebuscado. Asimismo, pese a la sobriedad, hay gran variedad de telas gracias al proceso de la Revolución Industrial: más mercados, menos tiempo de producción y costos más bajos. La consecuencia es aprovechada por una burguesía próspera que tiene alcance a géneros más variados.

Debajo de los vestidos, generalmente en color marfil, blanco, etc., las damas llevaban una enagua por debajo del mismo género.
En cuanto a los hombres, el vestido usual era chaqueta entallada y pantalón ceñido al cuerpo, todo en color negro. Debajo la camisa, más ceñida aún que el saco, era de color blanco. A ningún hombre de clase podía faltarle la galera y el bastón, que coronaban el atuendo.
















0 comentarios:

Publicar un comentario